Código QR para enviar un email
Un QR de email abre la aplicación de correo del teléfono con tu dirección ya puesta en el destinatario. Si además cargas un asunto y un texto inicial, quien escanea solo tiene que agregar su consulta y tocar enviar. Esto elimina el paso donde más gente abandona: copiar a mano una dirección larga desde un cartel o un folleto.
El asunto precargado es la parte que más se subestima. Si en tu local pones un QR con el asunto "Consulta desde el local" y otro en tu folleto con "Consulta desde el folleto", tu bandeja de entrada te dice sola de dónde viene cada mensaje, sin analítica ni herramientas extra.
Tu código QR
Empieza a escribir y tu QR aparece aquí al instante.
Cómo funciona
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Escribe la dirección de destino
Es el único campo obligatorio. Revísala con cuidado: si tiene un error, el QR quedará impreso con ese error.
- 2
Agrega un asunto (opcional)
Sirve para reconocer y filtrar de dónde vino la consulta. Un asunto distinto por cartel te da un seguimiento gratis.
- 3
Escribe un mensaje inicial (opcional)
Un texto breve baja la fricción. Funciona bien dejar huecos marcados, del estilo "Quiero consultar por: ___".
- 4
Descarga y prueba
PNG para pantalla, SVG para imprimir. Escanéalo con un iPhone y con un Android antes de mandarlo a imprenta.
Dónde rinde más que un teléfono impreso
Funciona mejor que un email escrito en un cartel siempre que la dirección sea larga o difícil de deletrear. Un "administracion@estudiojuridicomartinez.com.ar" copiado a mano falla mucho más de lo que uno cree, y cada error de tipeo es una consulta perdida que ni te enteras que existió.
Los usos más frecuentes son el cartel de vidriera fuera del horario de atención, el pie de un folleto o una factura, la etiqueta de soporte pegada a un equipo instalado, y el currículum impreso. En el caso del soporte técnico, un asunto precargado con el modelo del equipo te ahorra la primera ronda de preguntas.
Qué hace y qué no hace este QR
El QR abre un borrador, nunca envía nada solo. Quien escanea siempre ve el mensaje antes de mandarlo y puede editarlo o descartarlo. Eso es una decisión del sistema operativo, no de la herramienta, y es lo que hace que este tipo de código sea seguro de usar en un cartel público.
El límite real está en el teléfono de quien escanea: el correo se abre en la aplicación que tenga configurada por defecto. En Android con la app de Gmail funciona sin problema. En iPhone se abre Mail, y si esa app fue eliminada del teléfono el enlace puede no hacer nada. Para quien usa webmail desde el navegador y nunca configuró una app de correo, conviene tener el email también escrito en texto, debajo del código.
Un detalle de formato: los acentos, las eñes y los espacios del asunto y del mensaje se codifican para viajar dentro del QR, y se muestran correctos al abrirse. Pero cuanto más largo el mensaje inicial, más denso queda el código. Si el texto pasa de dos o tres líneas, conviene recortarlo antes que agrandar la impresión.